La contaminación acústica constituye el ruido o sonido irritante que conlleva consecuencias fÃsicas y psÃquicas para una población. Su causa la encontramos en el transporte urbano, las obras de construcción, los polos industriales, etc.
Si bien el ruido no genera residuos en el ambiente ni es trasladado por acción de los vientos, es percibido por el oÃdo humano provocándole una serie de trastornos.
A nivel fÃsico este tipo de contaminación puede ocasionar la pérdida de audición, en tanto que el efecto psicológico que genera en las personas es una conducta irritante por la presencia de ruidos molestos, que se propagan en el ambiente en forma de ondas.
Entre otras cosas, la contaminación sonora interrumpe la comunicación entre las personas, dinamitando la relación sobre la cual se basa la existencia de toda sociedad: la convivencia.
Además, produce trastornos en el sueño, descanso y distensión, perjudicando ampliamente el nivel de aprendizaje y provocando cansancio y estrés, que pueden traernos complicaciones como la aparición de enfermedades nerviosas y cardiovasculares.
Pero existen también otras fuentes distintas de ruidos. Un ejemplo de ello lo representa la actividad industrial, las obras públicas, la construcción, la recolección de residuos, sirenas y alarmas. También, la concentración de gente con fines recreativos, como por ejemplo bailes o reuniones sociales, generan contaminación acústica en las ciudades.
El tráfico de los automóviles, con sus bocinas, alarmas y el ruido de los motores acelerando, por su magnitud es el que más perturbaciones nos crea por la contaminación sonora que implica. A ello se le suma el impacto que genera en nuestros oÃdos el sonido proveniente de aviones y trenes.
Las maquinarias industriales, como excavadoras, topadoras y martillos eléctricos, representan otro factor negativo no sólo para los transeúntes en general sino también para los trabajadores encargados de manipular dichos artefactos.
Si bien se están tomando medidas globalmente para controlar la proliferación de ruidos molestos, por el momento sólo actúan como paliativo contra la contaminación acústica.

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Hola, vivo en la ciudad de Buenos Aires y les puedo asegurar que el ruido imperante en la zona céntrica es ensordecedor. Sin duda, supera considerablemente los niveles aceptables.